Tu producto merece ser fotografiado, no generado

La inteligencia artificial está mejorando a una velocidad impresionante.
Hoy podemos crear imágenes que hace muy poco hubieran requerido una producción completa. Para ilustrar una idea, visualizar un concepto que todavía no existe o experimentar creativamente, es una herramienta extraordinaria.
Pero cuando hablamos de un producto real, un espacio real o una experiencia que queremos que alguien compre, creo que está ocurriendo algo diferente.
Mientras más fácil se hace generar cualquier imagen, más valor comienza a tener poder demostrar que lo que estamos mostrando es real.
La autenticidad se está convirtiendo en capital
El consumidor también está aprendiendo.
Vemos una imagen espectacular de un hotel y nos preguntamos si realmente se ve así. Vemos un plato perfecto y pensamos si realmente lo sirven de esa manera. Vemos un producto en un espacio increíble y comenzamos a preguntarnos cuánto de lo que estamos viendo existe.
Esa pequeña duda cambia el valor de la autenticidad.
Si tienes un restaurante, quiero ver tu comida.
Si tienes un hotel, quiero ver tus habitaciones.
Si fabricas un producto, quiero ver ese producto.
Si vendes una experiencia, quiero ver personas viviéndola.
No porque la fotografía tradicional sea incapaz de idealizar, siempre hemos iluminado, producido y retocado, sino porque existe una diferencia importante entre presentar algo real en su mejor versión e inventar visualmente aquello que estamos prometiendo.
Tus imágenes también comunican cuánto valoras tu producto
Cuando una compañía decide invertir tiempo en planificar una producción, preparar su producto, buscar el espacio correcto, trabajar con personas reales y producir fotografías o videos que representen lo que hace, está comunicando algo incluso antes de que veamos el resultado final:
Esto nos importa.
Y si a la propia marca le importa lo suficiente como para presentarlo con cuidado, aumenta la posibilidad de que al cliente también le importe.
Lo contrario puede ocurrir cuando convertimos nuestro producto en algo genérico que puede ser sustituido por cualquier imagen generada.
Sin querer, podemos quitarle valor.
Si cualquier hamburguesa generada sirve para representar la mía, ¿qué estoy diciendo sobre mi hamburguesa?
Si cualquier habitación inventada puede representar mi hotel, ¿por qué debería el cliente valorar específicamente mi espacio?
Tu producto tiene detalles, imperfecciones, decisiones, personas e historias que pertenecen solamente a él.
Eso también es parte de lo que estás vendiendo.
El behind the scenes ahora tiene más valor
Hay otra oportunidad que me parece especialmente interesante.
No solamente recomiendo producir fotografías y videos reales. Recomiendo documentar el proceso de producirlos.
La planificación. El food stylist preparando un plato. El fotógrafo moviendo una luz. El chef haciendo el último ajuste. El producto llegando al set. Las pruebas. El equipo mirando el monitor. Incluso algunos de los errores.
Convierte la producción en contenido.
En un momento donde una imagen puede aparecer en segundos después de escribir un prompt, mostrar que hubo personas, planificación, oficio y esfuerzo detrás de una campaña se convierte en parte de la historia.
No tienes solamente las fotografías finales.
Tienes contenido antes de la producción, durante la producción y después de ella.
Y estás demostrando algo muy sencillo:
Esto existe. Lo hicimos. Creemos en ello.
La IA no tiene que quedarse fuera
Nada de esto significa que debamos dejar de utilizar inteligencia artificial.
Creo que existe un espacio enorme para un modelo híbrido.
Podemos fotografiar el producto real y utilizar nuevas herramientas para limpiar una imagen, extender un fondo, ajustar color, mejorar iluminación, explorar una composición o construir elementos visuales alrededor del producto.
Eso no es conceptualmente tan diferente de muchas cosas que la fotografía comercial ha hecho durante décadas con retoque, compositing y postproducción.
La pregunta que me parece importante es:
¿La tecnología está ayudando a presentar mejor lo que realmente vendo, o está sustituyendo lo que realmente vendo?
Para mí, ahí está la línea.
A veces la prisa nos hace proyectarnos hacia atrás
Entiendo la tentación.
Todavía no tenemos presupuesto para la producción que imaginamos. No tenemos la locación. El producto no está listo. Queremos lanzar la campaña ya.
Entonces generamos la versión de la compañía que queremos parecer.
Pero quizás en algunos casos la mejor decisión sea esperar.
Mejorar el producto. Preparar el espacio. Organizar la producción. Crear algo que realmente podamos enseñar.
Porque intentando proyectarnos más adelantados de lo que estamos, podemos terminar haciendo exactamente lo contrario: vernos como una marca que tomó el camino más rápido cuando tenía la oportunidad de construir algo propio.
Lo real puede convertirse en una ventaja
La IA continuará mejorando. Probablemente llegará un momento en que muchas imágenes generadas sean prácticamente indistinguibles de una fotografía.
Precisamente por eso creo que la autenticidad tendrá cada vez más valor.
Personas reales.
Productos reales.
Lugares reales.
Procesos reales.
Historias reales.
Utilicemos la tecnología para mejorar nuestro trabajo, ampliar lo que podemos crear y hacer posibles ideas que antes no podíamos ejecutar.
Pero cuando llegue el momento de enseñarle al mundo aquello que realmente hacemos, tengamos algo real que mostrar.
Porque si queremos que las personas crean que nuestro producto tiene valor, una buena manera de comenzar es demostrarles que nosotros también creemos que vale la pena invertir en él.
Mostremos el valor de lo que haces
Si tienes un producto, un espacio o una experiencia que merece ser mostrada con intención, en Elysanta Photography podemos ayudarte a planificar una producción que comunique su valor.
Comentarios
Publicar un comentario
Valoramos mucho tus comentario y siempre nos honra tu participación. Gracias por tomar el tiempo de escribir. Elysanta